Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Ingeniería’ Category

Hoy apararece un articulo en el periodico Hoy hablando sobre este puente, el puente del Tajo situado en la A-66 y que sitúa a Cáceres a la vanguardia en obra pública.  Y a la que concedieron el premio Construmat 2007 en la categoría de Ingenieria Civil.

El viaducto no destaca ni por largo ni por alto, sino por el método empleado para su montaje. Tal como HOY explica mientras se construía, se trata de una infraestructura «pionera en Europa».

El puente está en el tramo Cañaveral-Hinojal de la A-66, en el kilómetro 520, y mide cuatrocientos metros de largo. Cada calzada tiene debajo un arco de 220 metros de luz. Tanto uno como otro fueron montados mediante el sistema de abatimiento de semiarcos. En grandes líneas, consiste en levantar las dos mitades de cada arco (previamente construidas en un taller) e ir abatiéndolas mediante un complejo sistema hasta que se juntan.

y1pruqoood504tllqw794awmvtnfqsjboulom0zwbpv2wurcocqkuu5c33oeysnczwb-cgkt7zshvy.jpg

El proceso de montaje no transcurrió tal como estaba previsto. Una vez que se habían unido los dos semiarcos de la calzada en dirección a Plasencia, apareció la sorpresa. «En una situación de aparente calma, con un viento de 20 kilómetros por hora, se produjeron unas oscilaciones», explica José Antonio Llombart, Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos y uno de los autores del proyecto, de Eipsa (Estudio de Ingeniería y Proyectos) en la revista Informes de la Construcción, del CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas). En Cauce 2000, José Miguel Pato detalla que el viento generaba oscilaciones «de gran magnitud» que castigaron el arco y comprometieron su estabilidad. Video del momento:

El remedio consistió en ‘tunear’ los arcos. El origen del problema estaba en los torbellinos que se formaban y movían la estructura. La solución resultó tras pasar por el túnel de viento del Laboratorio de Aerodinámica del Instituto Universitario Ignacio de la Riva, de la Universidad Politécnica de Madrid, los expertos optaron por soldar a lo largo de los dos arcos unas solapas metálicas o deflectores, al modo de unos alerones. Y de ahí que entre quienes trabajaban en la obra surgiera el mote del viaducto ‘Arcos de Alconétar’, que pasó a ser conocido como ‘el puente tuneado’.

Ya veis que no ha que irse muy lejos para contemplar ingeniería puntera y que Extremadura no es el culo de España.

Anuncios

Read Full Post »